Ritual de cierre del otoño

Hoy quiero compartir contigo lo que me gustaría que fuera mi ritual de cierre del otoño, lo he hecho otros años y espero encontrar una mañana para poderlo hacer también este.

A muchos les parecerá una tontería tener rituales, celebrar algo como el paso de las estaciones, pero a mí me parece tan bello como importante. Y es que ritualizar nos conecta con la vida, con el paso del tiempo y con el saber que esta experiencia es efímera.

Ritualizar da sentido a nuestros días, ordena, construye una forma. Es como darle una línea temporal y frenar, de vez en cuando, la inercia. Es celebrar la vida, los cambios, el movimiento y la impermanencia. Ritualizar nos conecta a la presencia, al ser.

Así que sí, a mí me gusta ritualizar y celebrar el paso del tiempo. Me parece bonito despedir una estación para dar lugar a otra, tomar consciencia de los días, de lo diferente que es el fuera pero también el dentro. Amo conectarme a la naturaleza cíclica, a mi propia naturaleza, y eso me conecta también a la vida.

Hoy te comparto lo que va a ser mi despedida del otoño. Yo le he dado esta forma concreta al ritual pero te animo a que lo adaptes a ti, a que crees tu propio ritual, tu manera particular de cerrar este otoño. Todo lo que te haga bien es válido.

Te dejo mi propuesta por si puede inspirarte.

RITUAL DE CIERRE DEL OTOÑO

Voy a dedicarme una de las últimas mañanas de otoño para cerrar esta estación y dar paso a lo que viene, al invierno.

El otoño es el dejar ir por excelencia así que lo primero que haré es disfrutar de un paseo por la naturaleza en el que voy a observar como es este dejar ir a mi alrededor, como se manifiesta de forma física más allá de mí.

Un paseo en el que observar los árboles cada vez más deshojados, el sol cada vez más suave, la tierra humedecida y el aire fresco. Un paseo donde activar los sentidos y observar cómo es este cierre del otoño en el mundo que me rodea.

Voy a llevarme conmigo papel, boli, una vela, una bebida caliente y una manta o algo para sentarme. Y con toda la calma que pueda voy a escoger un lugar en el que toque el sol (si lo hace) para sentarme a hacer la parte más reflexiva de mi pequeño ritual.

En una de las hojas voy a plasmar todo lo que siento que he soltado durante este otoño, todo lo que he dejado ir. Pero también voy a apuntar eso que quizás no he soltado aún pero siento que debería soltar, todo lo que es caduco pero a lo que aún me aferro. Me tomaré el tiempo que necesite para hacerlo, no hay prisa.

Y una vez lo tenga voy a prender la vela y voy a quemarlo, dejándolo ir de forma metafórica, quemado por el fuego. Libre ya de esas cargas, pesos, ideas o estructuras que voy soltando.

Aprovecharé también para escribir lo que quiero intencionar, manifestar, accionar, para tenerlo presente durante el invierno que llega y poder sentir como las semillas de estas intenciones van creciendo en mí, y ojalá verlas florecer en primavera (o en cualquier momento).

Finalmente, aprovecharé para agradecer en una hoja todo eso por lo que pueda dar las gracias que haya sucedido y sido a lo largo de este otoño, y así agradecer la vida. Y estos agradecimientos y las intenciones se vendrán conmigo de vuelta a casa, para tenerlos cerca siempre que lo necesite.

Y recogeré y volveré, deshaciendo el camino. Se va la misma que vino, pero como siempre distinta.

¿Ves?, un pequeño ritual, sencillo, simple, pero nutritivo y valuoso, como lo verdaderamente importante en la vida.

¿Te animas a crear el tuyo?

Con amor,

Judit.

PD: para dar la bienvienida al invierno también tenemos ritual, ¡pero este en grupo! El sábado 18 de diciembre a las 10:00h nos encontraremos para hacer el ritual de los 108 saludos al sol y nos acompañaran los mantras de Pauri. Si quieres venirte puedes escribirme para saber más a lostinthevillage@gmail.com

PD2: si quieres hacer un ritual para dar la bienvenida al nuevo año aquí tienes una entrada con algunas propuestas de Rituales de fin de año. ¡Gracias por acompañarme!