Responsabilizarnos

Esta semana te invito a pensar en tu propia responsabilidad ante tu vida.

Hace tiempo que observo mis discursos internos, los discursos de los demás en las conversaciones y las palabras que utilizo para expresarme, ¡y qué poder! Me doy cuenta de lo fácil que es sacarme responsabilidades, convertirlas en algo ajeno, echar culpas fuera y, así, sentirme tranquila.

Suelo usar los «no puedo» como excusa inconsciente y autoexcusa, y en los ojos de los demás (así como en los míos) probablemente no estoy diciendo ninguna mentira, acostumbrados como estamos al autoengaño y a permitirnos la mentira.

¿Pero qué pasaría si los cambiara por un «no quiero»? Quizás, gusaría menos, pero a la vez crearía un relato más sinecro y transformador. Pero este proceso pasa por responsabilizarme de mis actos e implica mucho más trabajo y mucha más aceptación.

Deja que te ponga un ejemplo:

hace tiempo que me pongo excusas a algo que antes hacía: despertarme temprano para hacer mi práctica de yoga. Llevo meses diciéndome que con mis horarios, terminando tarde no puedo levantarme temprano para practicar.

Así es fácil, me siento libre de responsabilidad ante ésto porque culpo a la vida, y a los factores externos de no me permiten llevarlo a cabo, y yo quedo libre de responsabilidad.

Pero… si soy sincera, no es que no pueda, es que no quiero. Es que en este momento presente priorizo otros aspectos, otras cosas y solo practico a esas horas los días que me apetece. Pero yo soy responsable de tal decisión, no los factores externos.

Este es solo un ejemplo que a penas tiene importancia, pero es muy gráfico para entender de qué estoy hablando.

Cuando me escucho a mí misma hablando me doy cuenta que hay tantos «no puedos» que me he llegado a creer que es muy cómodo vivir así. En cambio, aceptar que muchos de esos «no puedo» son realmente «no quiero» me es un poco más incómodo, más doloroso. Pero, a la vez, es mucho más liberador porque me responsabiliza.

Y cuando te responsabilizas, eres dueña de tu propia vida, de tus propios quehaceres, de tus decisiones y tus dedicaciones. Y no hay nada más liberador que sentirte responsable de tu vida, des de ahí es desde donde puedes ser LIBRE.

Así que esta semana quiero invitarte a responsabilizarte de tu vida. A darte cuenta de tus propios apegos, de tus propios límites y de tu propia liberación de responsabilidad para estar tranquila.

¿Cuáles son tus «no puedo» que esconden un «no quiero»?

Cuando reflexionemos sobre este tema nos encontraremos con muchos no puedos que no son no quieros, (y más en este momento que estamos viviendo). Los «no puedo» reales también nos implican un trabajo de aceptación, pero eso lo trataremos otro día.

Esta semana fijémonos en los «no puedo» que esconden realmente un «no quiero».

Sabes, estoy convencida del poder de las palabra, y aún sabiendo que no lo son todo, sí creo que si cambiamos el discurso interno, podemos cambiar nuestra mirada de la realidad.

¿Probamos a ver si con nuestra dialéctica cambiada somos capaces de transformar nuestra realidad?

Gracias por estar,

Judit.

PD: esta entrada en el blog es parte del ritual/reflexión semanal que comparto cada semana en La salita de Yoga. Un espacio de práctica, encuentro y reflexión para hacer de nuestra vida un lugar más agradable, más sincero y bonito. Tienes toda la información de este espacio virtual aquí. ¡Gracias por confiar!