Mañanas de conexión personal

Muchas me habéis preguntado por mi rutina de las mañanas, así que hoy os quiero hablar de cómo he conseguido tener una rutina que se adapte a mí y que me haga sentir activa y conectada.

Durante mucho tiempo me forcé a levantarme más y más temprano sin resultado alguno. Quería despertarme antes porque sentía que los días no me daban de sí, que siempre me faltaban horas y que no llegaba a todo, así que una buena opción me pareció empezar antes el día para tener tiempo de todo. Pero… no conseguí levantarme a la hora prevista más de dos días.

¿Por qué? Porque lo que me proponía hacer a esas horas de la mañana no me motivaba, eran las obligaciones que no tenía tiempo para hacer durante el día que las planificaba para las mañanas. ERROR, eso no funcionó.

Y aquí lo primero que aprendí para levantarme temprano: debe invitarme el motivo por el que me voy a levantar temprano, sin un buen motivo no hay cambio.

Así que gracias a un retiro de yoga, experimenté el poder de las prácticas de yoga por la mañana y en ayunas y me encantó. Empezar el día con respiraciones (pranayamas), continuar suavemente con una práctica de asanas que me activara todo el cuerpo y terminar con una pequeña relajación que me conectara conmigo misma y con la intención del día, era maravilla. Tras las dos semanas de retiro empecé a hacerlo en casa, y con esta intención sí me fue fácil levantarme temprano.

Pero, (demasiado a menudo hay un pero) llegó un momento que sentía que hacía la práctica con prisas, como si tuviera que terminar a una hora concreta para poder llegar al trabajo, y eso me hacía sentir limitada en, así que volví a cambiar la estructura de mis mañanas.

Segunda lección que saqué de mis rutinas mañaneras: mi rutina debe ser cambiante, debo poder trasnformarla y adaptarla a quién soy yo ahora.

Así pues, cambié mi rutina matutina, me levantaba, hacía una meditación, practicaba algunas salutaciones al sol y movía el cuerpo para sentirlo activo y despertarse pero no hacía mi práctica completa, que la dejaba para la tarde.

Ahora, tengo más tiempo por las mañanas y vuelvo a practicar sin prisa y en ayunas. Tras mi meditación y práctica suelo pensar en una intención para el día concreto, a veces son pequeños objetivos, a veces un pensamiento abstracto o a veces una tarea muy concreta.

Tras mi práctica me gusta ducharme y vestirme para el día. A veces antes de la ducha salgo a pasear, depende de si planeo un largo paseo o no. Los paseos con mi perro son una de mis partes preferidas de la mañana, me activan, me conectan con la naturaleza y me regalan paz; amo poder disfrutar de la calma de las mañanas y ver el pueblo despertar…

Tras el paseo suelo desayunar con calma mientras leo alguna cosa o busco inspiración en algún blog que sigo, y tras el desayuno organizo el día, planeo las tareas y pienso cuándo y cómo las voy a hacer, para seguir una pequeña guía que me es de mucha ayuda.

Y a partir de aquí… ¡empieza la marcha! Pero todo lo que viene (trabajo, clases, casa, obligaciones, amistades, pareja, perro, limpieza, yo…) viene des del amor, la conexión y el sentir que ya me he nutrido a mí misma para después poder nutrir todas las tareas que se me presentan.

Así que, resumiendo, para las que me preguntáis por como crear una rutina mañanera os diría:

  1. Tu rutina es tuya, no hay una mejor ni una peor, házla a tu medida.
  2. Y si es tuya y tú eres cambiante tu rutina también debe ser cambiante y evolucionar contigo.
  3. Busca empezar antes el día por un buen motivo, por hacer algo que te motive, te ilusione o que sepas que por mucha pereza que te de, te sienta realmente bien.
  4. Convierte esta rutina en algo cotidiano, que no diario, y así tus expectativas serán más realistas y tu frustración bajará. No todos los días podemos cumplir con los mismos objetivos. Escuchar nuestra energía es la primera forma de empezar a respetarnos, así que si hay días que no consigues levantarte antes no te culpes, ¡NO PASA NADA! Mañana tendrás una nueva oportunidad para empezar el día con energía. 🙂
  5. Disfruta. Disfruta mucho y agradécete mucho cada mañana lograda.

Y hasta aquí esta entrada dedicada a las mañanas, ojalá te sirva y te motive. ¿Me compartes como son tus mañanas?

Como siempre, gracias infinitas por leerme,

te abrazo fuerte, fuerte!

Judit.

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