Viajes más sostenibles

Viajar, bendito placer. Viajar, increíble experiencia. Viajar, equivalente a paréntesis de vida cargada de aprendizaje. Pero, siento decirte que viajar NO es sostenible… de hecho quién sabe si vivir lo es.

Pero sí hay formas de viajar (y vivir) más sostenibles, pero implican estar atentos, poner el foco en nuestras decisiones y acciones y escapar de ciertas comodidades a las que nos hemos mal acostumbrado. Así que hoy te traigo un post con ideas para hacer de tu viaje un acto más sostenible, ¿te animas?

1.Escoge un modo de transporte que tenga menor impacto.
El avión es el transporte con más impacto medioambiental, la cantidad de CO2 que emite es 20 veces más que el tren, que es el transporte que menos impacto medioambiental tiene. Así que, quizás es momento de empezar a repensar nuestros destinos y nuestra forma de llegar a ellos.

2. Una vez en el destino muévete de forma limpia.
Para mí viajar es sinónimo de andar y andar quilómetros y quilómetros, pero no siempre hay el tiempo necesario para recorrer todo andando, así que para moverte usa medios más limpios, y el transporte público suele ser la mejor opción para, además, conocer la cultura y el modo de hacer de las personas del país. Así que En un mismo país o entre países

3. Compra en mercados locales y no en grandes superficies.
Si necesitas cualquier cosa evita los supermercados y los hipermercados y en su lugar visita los mercados locales, encontrarás producto de proximidad, favorecerás la economía local e invertirás tu dinero en pequeñas empresas generando un impacto positivo. Además, normalmente los mercados están llenos de vida y puedes ver a las personas relacionarse y comunicarse de una forma natural y desenvuelta… ¡a mí me encantan!

4. Utiliza botellas reutilizables para el agua.
No sé la cantidad de botellas de plástico que habré gastado a lo largo de mi vida en mis viajes porque cuando lo haces en verano una de las necesidades más importantes es hidratarse. Desde hace unos años que allá dónde voy me llevo mi botella y la relleno en bares, fuentes, restaurantes y la verdad es que nunca me han puesto problemas para llenármela. En el caso que no puedas beber agua del grifo (siempre hay alternativas para purificarla) intenta comprar botellas tan grandes como sea posible o, mejor aún, garrafas.

5. Lleva contigo bolsas de tela por si debes comprar alguna cosa.
No ocupan nada y te ahorran tener que coger la típica bolsa de plástico o de papel.

6. El tupper el mejor amigo de las sobras.
Llevar un pequeño tupper tampoco nos cuesta nada, podemos poner en él frutos secos, algún tentempié para pasar el hambre entre horas y así, si nos sobra comida en algún restaurante podemos llevárnosla y no desperdiciarla. En muchos restaurantes las cantidades son desorbitadas así que cuando eso suceda disfruta hasta saciarte, pero después utiliza tu tupper para que no te pese el estómago y te impida visitar nada más.

7. Un neceser responsable.
Llevar lo que necesitamos nos evitará comprar a última hora algo que quizás ya tenemos en casa. Los champús y jabones sólidos son una opción maravillosa para tus viajes, ocupan poco y cunden muchísimo. Trae contigo los productos que necesites y así no los tendrás que duplicar, y cómo siempre, como más naturales y libres de químicos, MEJOR.

8. De recuerdo, algo útil y que se pueda utilizar.
Regalar o comprarnos algo que hable de la cultura del país me parece más interesante que regalar el típico imán de nevera que allí se queda. A mí me gusta regalar cosas con sentido y prefiero llevarme de los lugares que visito alimentos típicos que me permitan revivir parte del viaje, ya que la gastronomía es una parte importante de éste.

9. ¡Ojo con los caprichos y los hoteles paradisíacos!
Está muy bien pasar noches fuera de casa y aprovechar para darse una bañera o una ducha larga, pero piensa en qué lugar estás y qué impacto tiene esa ducha para las personas del lugar. Igual que ojo con los hoteles paradisíacos, está muy bien poderte permitir una noche de piscina en el desierto, pero piensa que hay detrás de esta opción y si liga con tus ideales y tu moral. Nos han acostumbrado a ver algunos aspectos como normales, pero quizás si los repensamos son abusos.

Y hasta aquí mis ideas para unos viajes y unas vacaciones más sostenibles, pero sobre todo, más responsables.

Me encantaría que pudiéramos seguir esta lista conjuntamente y hacerla lo más completa posible, así que si crees que puedes aportar algún otro TIP no dudes en dejarlo en los comentarios.

Y como siempre, gracias por leerme,

Con mucho amor,

Judit.

PD: puedes leer artículos relacionados con viajes puedes encontrar otros en el apartado “viajes” del blog, y aviso que no todos son sostenibles.

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