Combatir los dolores menstruales

Tras el primer post que escribí sobre este tema, menstruar o monstruar, me sorprendí de la liberación que era para mí hablar de algo tan normal, pero que a su vez, vivo como personal y con cierto tabú. Al ponerle palabras a la menstruación, al contar mi relación con ella, abrí un canal de comunicación con otras muchas mujeres con situaciones parecidas a la mía, con una relación similar o distinta, pero que todas ellas estaban dispuestas a hablar del tema, de normalizarlo y darle voz, porque es una situación real de la que aún hablamos demasiado poco.

Por suerte, todo va cambiando y las mujeres nos vamos empoderando, dando valor a temas que a nosotras nos preocupan o que están presentes en nuestra vida, poniendo voz a nuestras propias ideas y creando y generando saber des de nuestra mirada femenina. Por fin, los temas de mujeres los hablamos, analizamos y proyectamos las propias mujeres.

Dicho esto, os pregunté si os apetecía que os contara mis trucos ante el dolor menstrual a lo que muchas me respondisteis que sí. Y como yo siempre he sido muy obediente aquí me tenéis, intentando sintetizarlos! Aviso a navegantes, son pequeñas rutinas que me aportan cierta mejora, no os voy a hablar de remedios milagrosos ni de magia, sólo de acciones sutiles que mejoran mi bienestar en mis días de me(o)nstruación y que quizás ya conozcáis y que deberéis probar para saber si os funcionan. Aquí mi lista:

  1. Bajar el ritmo
    Lo primero a tener en cuenta y lo más importante para mí es bajar el ritmo. Estoy acostumbrada a exigirme bastante, a querer estar activa, permanecer en constante movimiento y a intentar llegar a todo. En mis días de regla estoy aprendiendo a bajar el ritmo, a permitirme no hacer, permanecer sentada, estirada o en reposo durante horas y no sentirme mal por no ser productiva. Básicamente, se trata de escuchar a mi propio cuerpo y a mis necesidades e intentar no acelerar mi cuerpo. Evidentemente, cumplir con mis obligaciones puede implicar no poder frenar tanto como me gustaría, pero dentro de lo posible, en mi tiempo libre lo intento.
  2. Salvia, la planta medicinal amiga
    Hace tiempo que utilizo la salvia y me parece una gran aliada ante el dolor menstrual. Conocí sus propiedades gracias a una conocida que me regaló un hidrolato con la salvia que le dí de mi jardín. Entre las propiedades que tiene esta planta, está la de regenerar y “cuidar” nuestros estrógenos, es decir, la hormona femenina encargada de producir nuestros ciclos. Yo la utilizo de tres formas distintas durante la menstruación:Métodos para aliviar los dolores menstrualesInfusiones de salvia: con un pequeño puñado de sus hojas frescas o secas, según la temporada, pongo a hervir una taza de agua y las añado. Las dejo reposar durante aproximadamente 5 minutos y añado una cucharada de miel. Suelo tomarme dos tazas al día una para desayunar y otra a media tarde.
    Hidrolato de salvia: añado 10 gotas de hidrolato o agua floral de salvia a diario en un vaso de agua y me lo tomo a lo largo de la mañana. En principio, se empieza a notar su efecto a lo largo del tercer mes de realizar este proceso.
    Aceite esencial de salvia: uso un difusor para realizar aromaterapia y relajar mi cuerpo, en un baño de agua caliente o bien para masajear la zona.
  3. Mimar la zona abdominal con calor
    Usando mantas eléctricas, cojines de calor o bolsas térmicas. También con duchas de agua bien caliente o quizás un baño al que le añado 7 gotas de aceite esencial de salvia. Al aplicar calor, me da la sensación que la zona afectada se relaja y la sangre puede fluir y salir de forma más ligera y sin causar daños. Como si las pequeñas contracciones que se generan para eliminar el endometrio se suavizaran. Me es de gran ayuda colocar la parte caliente en la zona lumbar y no sólo en la abdominal.
  4. Masajear la zona
    De nuevo la salvia toma protagonismo, ya me ayudo con su aceite esencial para aliviar la zona bajo abdominal. Mezclo 10 gotas de aceite esencial con aceite de almendras dulces y realizo un pequeño masaje circular en la zona que me duele. Es una forma de mimarme y de conectar con mi dolor, a la vez que noto como está mi cuerpo, si permanece hinchado, si está tenso o relajado, etc.Salvia para los dolores menstruales
  5. Comidas suaves y ricas en proteína
    Evitar los excesos de comidas, los fritos, las sustancias que dificultan la digestión, etc., también ha resultado ser una buena manera de afrontar los dolores menstruales. De por sí, en esos días ya me siento muy pesada e hinchada, con mi sistema digestivo alterado. Si a ésto le añado comidas demasiado abundantes todo se dificulta aún más. Así que evitar los excesos y realizar comidas suaves y ricas en proteína a mí, personalmente, me funciona.
  6. Sudar
    Sin hacer un ejercicio físico muy abundante y agresivo, pero sí mover el cuerpo, desparalizarlo, activarlo de forma suave. Ir a dar un paseo un poco largo a un ritmo tranquilo pero constante, realizar algún tipo de estiramientos en casa especialmente para movilizar la zona bajo abdominal y las lumbares, pero siempre de forma suave. O, por ejemplo, una sesión de yin yoga. Me ayuda a canalizar el dolor porque me parece que al estar activa, al generar movimiento, la circulación sanguínea aumenta y el fluir de la sangre se moviliza.
  7. Evitar el café
    Tengo comprobado que a mí personalmente el café me produce más dolor. No sé si a nivel científico esto tendrá o no una explicación pero en mi caso es así. Es como si me provocara más punzadas de dolor y más agudas. Al eliminarlo, en esos días, he notado un gran alivio.
    Suavizar el dolor menstrual
  8. Un orgasmo, la mejor solución
    Si la menstruación en sí ya es tabú, espero no asustar a nadie con este comentario, pero debo incluirlo en mi lista porque así es. A lo largo de mi vida he coincidido con varias sexólogas y cuando hablas con ellas de dolor menstrual lo tienen clarísimo: un orgasmo para solucionarlo. Y en realidad es muy lógico ya que cuándo estamos menstruando, para eliminar la sangre y el óvulo que no ha sido fecundado, nuestro útero realiza pequeñas contracciones para ayudar a eliminarlo, contracciones que normalmente son las que causan dolor. Cuando tenemos un orgasmo, nuestro cuerpo genera unas contracciones seguidas que provocan una consiguiente relajación de los músculos de la zona pélvica, lo que será una gran disminución del dolor. Y además, se genera dopamina y oxitocina, entre otros elementos hormonales, que nos ayudan a sentirnos mejor.

 

Estos son los trucos que yo utilizo y no te voy a engañar, sigo teniendo dolores menstruales pero los voy aceptando, me familiarizo con ellos y entiendo qué me pide el cuerpo. Es un proceso lento, de aceptación y de conocimiento que no resulta fácil, pero es un camino a emprender para mejorar. Es una forma de que las mujeres nos empoderemos, siendo conscientes de nuestras necesidades y exigiéndolas.

Y tú, ¿qué trucos utilizas?

¡Gracias por leerme!

Judit.

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