Pensamiento creativo

Ya os hablé de la creatividad en una entrada anterior, dónde os contaba mi relación con ella. Además, si estás suscrito a la Newsletter sabrás que me he propuesto vivir un #mayocreavivo, es decir, a lo largo del mes de mayo crear una vez al día algo, y puedes sumarte compartiendo tus creaciones con el hastag.

Quizás, cómo yo, estás pensando que te gustaría ser una persona más creativa, más original y necesitas ideas para conseguirlo. Si es así, en primer lugar, quiero hacer una pequeña aclaración, he llegado a la conclusión que creatividad poco tiene que ver con un proceso artístico, aunque socialmente lo asociemos a esto. Para mí, tiene más que ver con la capacidad y facilidad de generar ideas nuevas, respuestas alternativas  y con un valor de interés. Es decir, un proceso no es más creativo por incluir un dibujo, pero quizás el proceso que se sigue para llegar a la conclusión que se debe hacer un dibujo es lo que lo convierte en creativo.

10 trucos para aumentar la creatividadResumiendo, para mí la creatividad es dejar de asociar a ciertas ideas una respuesta concreta y repetitiva, conocida y común. Es encontrar nuevas vías de respuesta de una forma original y auténtica. Es no seguir el mismo patrón ante cada estímulo, por mucho que seamos seres de repetición, es encontrar caminos distintos y diversos cada vez.

A mi alrededor hay personas muy creativas que no hacen ni grandes dibujos, ni tocan instrumentos, ni fotografían y quizás no encuentran placer en escribir, pero son completamente creativas. Son esas personas que ante un conflicto o problema te dicen unas palabras que no habías oído antes, que te presentan soluciones fáciles y rápidas; que, acierten o no, te dan una visión nueva a la situación. Esa es la CREATIVIDAD real. Esa es la que yo quiero. La útil, la que da oportunidades y abre caminos.29175344-Unknown

Creo que esta creatividad nace de una agilidad mental ante las nuevas situaciones, de una forma de estar ante la vida con control y serenidad, del no repetir ni copiar, de ser una persona única y actuar cómo tal.

Hoy te traigo algunas pequeñas propuestas que voy aplicando en mi día a día para empezar a cambiar mis estructuras mentales y vivir de una forma más creativa, y que tú también puedes comenzar a hacer:

  1. Hacer cosas por primera vez
    Al encontrarnos ante nuevas situaciones nuestra mente puede buscar experiencias parecidas para compararlas y actuar, pero nunca serán iguales. Lo que genera en nosotros una nueva respuesta, una conducta desconocida y una nueva oportunidad para hacer las cosas de forma diferente. Así que sí, ha llegado el momento de hacer cosas por primera vez, ¡sin miedo, abriendo la mente a lo que es desconocido!
  2. VIAJAR
    Creo firmemente que viajar nos vuelve personas más creativas. Cuándo viajamos todo es nuevo a nuestros ojos, nuestra actitud se abre a lo desconocido y absorbe todo eso que ve y empieza a conocer. Cuántas más culturas y más distintas conocemos, los patrones de relación, los sociales, el arte, la gastronomía, las familias, TODO, es distinto y diferente, pero igual de válido. Ésto nos da una visión del mundo, de la realidad mucho más grande, ampliamos miras.
  3. Leer
    Poder vivir otras vidas, otros paisajes, otras historias en el cuerpo y la voz de los demás, actuando de formas completamente distintas a cómo lo harías tú. Leer es ser sin ser, es ver sin ver, es abrir la puerta a la imaginación y sentir en tu piel la otra piel. Sí, una auténtica invitación a la creatividad.Viajar aumenta tu creatividad
  4. Rodearte de personas y escuchar lo que tengan por decir o contar
    Escuchar. Algo que no es nada fácil. Escuchar, sin juzgar, sin interrumpir, con toda nuestra atención en lo que la otra persona nos está contando. Atentos y despiertos a su narración, a sus sentimientos, a su visión.
    Rodearnos de otras verdades, de otras vidas y de otras formas de estar presente nos puede enriquecer, volver personas más abiertas, más empáticas y creativas.
  5. Reír
    A carcajadas, hasta que duela la barriga y los ojos se llenen de lágrimas de felicidad. Cuándo reímos generamos una sensación de bienestar y de paz en nuestro cuerpo. Es como si se liberara la mente, como si desaparecieran las preocupaciones y los problemas y estuviéramos en un estado de claridad en el que la creación es más sencilla. Así que ríe, ¡y hazlo mucho!
  6. Relajarte y descansar
    El estrés nubla los pensamientos, la angustia no deja pensar con claridad, el cansancio provoca malestar y unas reacciones agresivas y lentas. Si te regalas espacios de descanso, cuidas tu cuerpo y tu mente con la relajación y te premias con asumir las tareas a las que puedes llegar, probablemente, tu creatividad aumentará de forma potencial, porqué vivir de forma tranquila y relajada permite espacio al pensamiento y a la creación.
  7. Jugar
    Jugar no debería ser sólo cosa de niños, aunque así nos lo hayan hecho creer. Mediante el juego desarrollamos nuevas capacidades, buscamos vías alternativas en el pensamiento, cambiamos nuestro papel habitual, competimos, cooperamos o formamos un equipo y eso nos enriquece. No sólo fingir situaciones nos vuelve creativos, sino que las emociones que se generan en el juego también aumentan nuestra creatividad. Ser creativo
  8. Cambiar de paredes
    Tu espacio creativo no siempre tiene que ser el mismo. Si tu oficina no te da espacio a crear nuevas ideas cambia tu lugar. Tu espacio de trabajo puede ser la naturaleza, una cafetería o una biblioteca, encontrarte en un lugar nuevo te dará facilidad para recrear. También puedes buscar rutas alternas para llegar a un mismo lugar, cambiar los recorridos físicos y así potenciarás el cambio de los recorridos mentales.
  9. Pasear por la naturaleza
    Mar o montaña. Observar nuevas formas, oír sonidos desconocidos, dejar la cabeza volar e irse tan lejos como quiera, o encontrar formas en las nubes. Cualquiera opción es buena para desconectar y reconectar. Como más conectados estamos a nosotros mismos más fácil resulta imaginar, crear o proyectar.
  10. Ayudarte de la Aromaterapia
    Los aceites esenciales esconden grandes virtudes y potencian aspectos de nuestro ser. Puedes poner en un difusor 5 gotas de aceite esencial de ylang-ylang  o de incienso que te ayudan a promover la concentración, la actividad mental y la creatividad.

En definitiva, para empezar a vivir una vida más creativa sólo hay un truco: estar en movimiento. Apagar el ordenador, el móvil y el televisor y empezar a vivir sin tantas interrupciones, desconectar para conectar, perderte para encontrar.

Feliz y creativo martes,

Judit.

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