1 año!

Pues así, sin casi darme cuenta ha pasado este primer año… Y quiero empezar esta entrada con un GRACIAS inmenso! Sí, gracias por estar ahí y por darle sentido a este blog!

Un año navegando en estas redes sociales, descubriendo este mundo y dejándome llevar por esta corriente, aún queriendo ir siempre un poco a contracorriente.

He aprendido muchas cosas de estos 365 días. He podido sentir el poder que pueden tener las palabras, la importancia de dar explicaciones, el intentar compartir y comprender otros puntos de vista. Pero, sobretodo, he visto la implacable fuerza del mundo de las imágenes, lo arrollador que puede ser un sólo click, los mundos increíbles que se esconden tras los ojos de cada persona.

Tener una red social es como vivir en un escaparate en el cual sólo se muestran las partes bellas del día a día, dónde puedes crear escenas impensables para figurar un momento, lugar dónde mostrar quien eres o quien aspiras a ser. Así que tras este año de experiencia me apetece compartir con vosotr@s las poquitas cosas que he podido aprender:

  1. Hasta lo más cotidiano, lo más efímero o el gesto más pequeño esconden una belleza inalcanzable. Sólo se necesita la mirada adecuada para poderla ver, para disfrutarla y convertirla en parte de nuestra felicidad. Un café, una ducha, un beso, los platos sucios del día anterior, la cama por hacer, la resaca del día después… absolutamente TODO!screenshot_2016-11-11-08-37-03-2

  2. Prefiero ser real que intentar ser otra persona. Me gusta mostrar mi realidad, enseñar como vivo, compartir mis sueños y pasiones, mi curiosidad y mis ganas de crecer hacia la dirección correcta. Asumo lo que esto implica y prefiero mostrar sólo lo que sea real, mostrarme como soy y no engañar a nadie, aunque esto suponga no ser demasiado comercial para los lectores.screenshot_2016-11-11-08-44-47

  3. Si otra cosa he aprendido es que vivimos en un mundo rápido y fugaz. Todo dura un momento y de seguida se vuelve antiguo y viejo. La cantidad de información y de posibilidades que tenemos hace que debamos estar en constante movimiento y cambio. Ante esta prisa,este movimiento loco que nos arrolla yo decido sumarme a un movimiento más lento, al de vivir y respirar el momento, sentir el paso del tiempo y gozar del silencio y la calma que se necesita para transitar en consonancia con la naturaleza. Llámenme loca, pero me siento cómoda andando a mi ritmo.Screenshot_2016-11-11-08-49-41.jpg

  4. Para poder hablar de la vida debo vivir. Y esta idea siempre la he tenido en mi cabeza. La importancia de experimentar, de conocer y de aprender es inmensa, necesaria e imprescindible. El blog me ha facilitado ver que para poder contar, explicar y transmitir debo moverme y no quedarme en mi zona de confort; obligarme a hacer cosas y a ver más allá para después poder escribir y crear. Como alguien dijo… tengo sed de vida, y pienso alimentarme de ella y sacarle todo el jugo que pueda!screenshot_2016-11-11-08-50-42

  5. Las redes sociales unen, descubren y enseñan. Detrás de cada blog, de cada cuenta hay personas maravillosas. Con algunas intercambias comentarios y me gustas y de pronto te das cuenta que forman parte de tu día a día, con sus fotos, comentarios, posts, se va creando una relación que embellece este lugar y lo hace más tierno y no tan frío. A todas estas personas, otra vez, GRACIAS!

Y para terminar, sólo diré que está siendo una experiencia genial, que me está enseñando, acercando a personas preciosas y regalándome grandes momentos…

Así que, aunque a mi manera, seguiré sonriendo por aquí! 🙂

Feliz viernes!

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